Cuando era peque, recuerdo que tenia un cariño muy especial a una camiseta, lo que me costó que me la compara mi madre y yo cuando iba al cole y se las veía a mis amigas y enemigas ¡que también tenia! me ponía negra...
Pero mi madre, que es un solazo, me la compro y yo iba al cole, a la calle, al parque con mi camiseta, no me la quería quitar, era pues... como si ahora tuviera un bolso Celine, para concretar, modelo Boston (por si lo lee mi pareja y quiere hacerme un regalo), que no lo soltaría en ningún momento del día.
La camiseta era la típica de flecos con la india dibujada en la parte delantera, fue un must have de aquella época, algunas no la recordareis por que sois más jóvenes...
Y ahora me encuentro flecos en muchas prendas, calzado, bolsos y sigue gustándome tanto como el primer día que vi aquella camiseta de algodón blanca con la india y sus flecos.
Pero mi madre, que es un solazo, me la compro y yo iba al cole, a la calle, al parque con mi camiseta, no me la quería quitar, era pues... como si ahora tuviera un bolso Celine, para concretar, modelo Boston (por si lo lee mi pareja y quiere hacerme un regalo), que no lo soltaría en ningún momento del día.
La camiseta era la típica de flecos con la india dibujada en la parte delantera, fue un must have de aquella época, algunas no la recordareis por que sois más jóvenes...
Y ahora me encuentro flecos en muchas prendas, calzado, bolsos y sigue gustándome tanto como el primer día que vi aquella camiseta de algodón blanca con la india y sus flecos.
